Crear un contenido interesante es la clave para que la audiencia se ponga de nuestro lado. Y salvo que estés escribiendo un diario personal secreto, tener un público fiel, que te haga de prescriptor y te ayude a difundir el mensaje es lo que cualquier marca desea. Lo que algunos llaman comunidad se basa en el hecho de superar ese reto: convertir a un lector ocasional en uno fiel, transformar a un oyente en un altavoz de tu producto o servicio… Pero, ¿cómo se hace para crear este tipo de contenido?

Si estás buscando una fórmula magistral que garantice el éxito, lo siento, porque no existe tal panacea. Sin embargo, sí podemos identificar ciertos factores a tener en cuenta que ayudan (y mucho) a crear contenidos de calidad.

1.- Nueve de cada diez usuarios de internet en Europa prefieren navegar en su propio idioma. 

El idioma del contenido es tan importante como el mismo contenido y para entrar en un mercado con fuerza es imprescindible hablar el idioma de nuestra audiencia. Este argumento de perogrullo, a menudo, choca con una realidad incontestable: el presupuesto es limitado y no alcanza para crear contenidos en tantos idiomas como mercados. Se trata por tanto de priorizar. Analizar los datos geográficos de Google Analytics o Facebook Insights y relacionarlos con el plan estratégico de expansión de la marca es un buen punto de partida para decidir si es mejor apostar por un mercado u otro.

2.- Si quieres ser realmente global, segmenta.

Piensa en local. Tener contenidos propios creados directamente en el idioma del territorio es mucho mejor que una buena traducción. Más que traducir, se trata de adaptar contenidos a distintas realidades culturales. Estos contenidos son mucho más valorados por los seguidores y suelen tener mucho más engagement que la media. Felicita el año nuevo en China, celebra el Día de los Muertos en México o el 14 de julio en Francia.

3.- Elige las plataformas adecuadas para cada territorio.

Hay redes sociales más o menos globales, pero no existe la plataforma universal perfecta. Si por ejemplo buscas entrar en el mercado chino, será mejor que pienses en Tencent weibo, Sina o WeChat. Para Japón, LINE puede ser una buena puerta de entrada y si tu objetivo es Indonesia, sin duda tendrás que apostar por Facebook. Además, ten en cuenta que algunas plataformas sociales te permiten la segmentación de contenidos: quizás te resulte útil geolocalizar contenido en un determinado país (es muy fácil en Facebook) o bloquear tu contenido en un país concreto (como permite Youtube).

4.- Crea un contenido específico para cada plataforma.

No uses el mismo lenguaje para un tweet que para un post en Facebook. La limitación de caracteres, el uso de hashtags, las menciones… ten en cuenta las características que te ofrece cada plataforma para alcanzar tu objetivo más fácilmente. Postea vídeos nativos en Facebook siempre que puedas para conseguir un reach mayor y etiqueta convenientemente los vídeos en Youtube para que encuentren tu contenido fácilmente. Añade imágenes a tus tweets para tener más presencia en el timeline y usa con moderación las notificaciones push en LINE si no quieres perder suscriptores.

5.- No repitas la misma fórmula.

En las redes sociales, repetir no suele funcionar. Los contenidos, como los yogures, caducan en seguida. Lo que funcionó para una marca hace un par de meses no tiene por qué funcionar para ti ahora. Eso no significa que no puedas buscar ideas en la competencia, pero asume que el mejor viral difícilmente lo será dos veces. Ser creativo siempre es importante, pero en la red, es imprescindible.

En resumen: no te empeñes en hacer algo bueno para todo el mundo, adapta tu mensaje a cada audiencia y piensa en la audiencia como una suma  individuos. La grandeza de tu marca y la eficacia de tus campañas dependerá en gran medida de eso.